Durante este operativo se controlaron 710 vehículos, de los cuales 211 fueron incautados, se aplicaron 725 multas, se identificaron 710 personas y se detuvieron a cinco individuos. El operativo se intensificó debido al aumento en el uso de motocicletas para cometer delitos violentos como homicidios y lesiones con armas.
Participaron diversas unidades policiales, incluyendo la Dirección de Investigaciones, Guardia Republicana, Policía Caminera, Aviación Policial y Jefaturas departamentales. Los puntos de control son dinámicos y rotativos para impedir acciones delictivas y mantener el orden público.
Las incautaciones se realizan no solo por delitos, sino también por irregularidades como falta de licencia, ausencia de chapa matrícula, falta de seguro obligatorio o condiciones antirreglamentarias del vehículo.
Las motos incautadas se trasladan a la seccional correspondiente y, si no son retiradas en 72 horas, van a un depósito. Para retirar el vehículo, el propietario debe presentar documentación que acredite la propiedad y pagar las multas correspondientes.